Hechizo de amor propio con canela y lavanda

Hechizo de amor propio con canela y lavanda

El amor propio es necesario para poder amar a los demás.

Primero, ¿qué pasa con el amor propio? Mucha gente lo da por hecho y no le presta la atención que merece.

Es por eso que cuando muchas personas solo buscan hechizos de amor y lazos de amor para trabajar en otros, no en ellos mismos.

Pero, lo más importante y más importante, aprendes a amarte a ti mismo para que luego puedas amar a los demás.

Sabemos que a veces puede ser difícil amarte a ti mismo y estar satisfecho con quien eres debido a varias situaciones por las que has pasado, como perder tu trabajo o terminar una relación.

La suma de todas estas cosas puede doler y provocar que tengas baja autoestima, por lo que tienes que recordar que tener una buena autoestima te ayudará en todos los ámbitos de tu vida, como tener más confianza, conseguir un buen trabajo. , tener una relación Mucho más estable….

Hechizo de amor propio con canela y lavanda

Hoy aprenderás a hacer un poderoso Hechizo de amor propio con canela y lavanda:

Es un Hechizo está dedicado al cuidado y mimo de uno mismo.

Entonces, lo bueno de este hechizo es que puedes repetirlo regularmente.

Reserva un tiempo en tu agenda de vida para este Hechizo, porque nunca está de más cuidarse y convertirlo en un hábito.

Para realizar este Hechizo, deberás preparar una bañera de tu tamaño, agua tibia y fresca, una vela blanca, un puñado de lavanda, pétalos de rosa blancos, romero y palo santo.

Antes de comenzar, asegúrese de que la bañera esté completamente limpia.

Luego derramarás todas las hierbas dentro de la bañera llena de agua tibia y remueve las hierbas con la mano derecha durante 5 minutos.

A continuación encenderás la vela blanca con una cerilla de madera(Nunca con un mechero), y deberás repetir la siguiente oración con mucha fe en voz alta:

«Dejo que la calidez del agua, el poder de estas hierbas y la luz de esta vela enciendan mi llama interior, para que me llenen de confianza y amor propio».

Después de la súplica, entras al agua y te das un baño.

Solo tienes que dejar que tu cuerpo absorba toda esta energía.

Tu mente debe estar llena de ti y de todas las cualidades que tienes. Una vez hecho esto, saldrás de la bañera y tendrás que dejarte secar al viento.

Repítelo una vez por semana, pronto notarás su maravilloso efecto potenciador de tu amor propio.

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